Menú

Godox Xpro II

5

Godox Xpro II

Nuestra valoración
Nota: 5 / 5
Ventajas
  • Relación entre calidad y precio.
  • Diseño.
  • Fácil manejo.
  • Sincronización a alta velocidad.
  • Completas funcionalidades (escaneo de canales, TCM, bluetooth…).
Desventajas
  • Cierre del compartimento de las pilas.

Review

1. Introducción

Esta segunda versión de uno de los disparadores de referencia en Godox se ha hecho esperar. No deja de ser normal, dado que el Xpro es un producto completo que ofrece un buen funcionamiento. En la revisión que le dedicamos hace 6 años le dimos una alta puntuación y solo le pusimos una pequeña pega: la tapa del compartimiento de las pilas no es abatible, sino que hay que desmontarla para abrirla. Esto no se ha solucionado en el nuevo emisor, que prácticamente tiene el mismo diseño. Sin embargo, el Xpro II incluye varios cambios significativos.

En esta segunda versión se ha ampliado aún más la compatibilidad, con la incorporación de un modelo para Leica. Otra importante novedad es la función de escaneo de canales, que se echaba en falta en la versión anterior, sobre todo a medida que se han ido lanzando triggers que ya integran esta característica. Asimismo, se ha cambiado el sistema de ajuste a la zapata, que pasa de ser una rueda a una palanca mucho más eficiente. Por otro lado, incluye conexión bluetooth para el control remoto desde el móvil mediante una app de Godox. Y, por último, se ha mejorado la interfaz.

Este Xpro II se une al completo conjunto de dispositivos de Godox que forman el sistema X de radiofrecuencia. Sus mejoras se unen a funcionalidades de calidad que ya tenía, como la sincronización a alta velocidad, la capacidad para combinar grupos en manual y TTL, o el modo TCM, del que hablo detalladamente en el apartado de funciones adicionales.

2. Modos de configuración

Proporciona soporte para manual, TTL y multi. En manual ofrece un rango de intensidad de hasta 1/512, en incrementos de 1/10 o 1/3. Este es el máximo, porque luego la escala depende del flash y en muchos el límite está en 1/128 y 1/3.

En TTL es compatible con 7 marcas diferentes a través de 6 versiones, ya que Olympus y Panasonic tienen una común. Permite compensar la exposición en ±3, con pasos de 1/3.

El máximo alcance teórico de la señal inalámbrica es 100 metros sin obstáculos. Sus 5 grupos se pueden establecer en manual y TTL, indistintamente, y aumentan a 16 en modo manual. El número es el mismo que en el modelo anterior. También se mantienen los 32 canales y el ID personalizado, de 00 a 99. Este identificador para limitar las interferencias cada vez va siendo más frecuente, pero no lo era tanto cuando se lanzó el Xpro hace unos años.

Como decía en la introducción, el Xpro II cuenta con una opción de escaneo de canales. Esta operación tarda unos segundos, mientras te va indicando el progreso en porcentaje, y finalmente te muestra en la pantalla el número de los canales donde las interferencias son menores. Se trata de una función que traen otros transmisores de la marca, como el X2T.

3. Diseño y construcción

Algo distintivo de este disparador es que concede mucho espacio a su amplia pantalla LCD, que dispone de retroiluminación en azul y un indicador de carga de las pilas. Además, su interfaz se ha mejorado.

El diseño me parece que está muy conseguido. Aparte de ser diferente al de otros emisores -y muy fácilmente identificable-, la pantalla es legible y el manejo resulta intuitivo. Solo se han modificado algunos pequeños detalles, como el icono de bluetooth de la parte superior derecha. Asimismo, los botones de selección del grupo ubicados junto a la pantalla antes sobresalían del canto y ya no, porque hay un poco más de espacio para esta botonadura. Por otro lado, los botones circulares situados junto al dial ahora tienen la función escrita encima y no al lado. Como decía, las modificaciones son mínimas.

Xpro II montado en una cámara

Este trigger tiene unos cuantos botones, algo que no deja de ser normal dada su cantidad de funciones. Aunque lleva algo de tiempo hacerse a ellos, contribuyen a que la aplicación de las distintas configuraciones sea más rápida.

La construcción es buena, pese a que no tiene ni la robustez ni la suavidad que te proporciona un producto de primera marca. En este punto se nota la diferencia de precio. Eso no significa que sea un transmisor endeble, ni mucho menos. De hecho, un detalle elocuente de su calidad es el sistema de bloqueo de su zapata.

Godox ha sustituido la rueda de ajuste por una palanca, que es más rápida para ensamblar el dispositivo a la cámara y para quitarlo, pulsando el botón de liberación rápida integrado en esta palanca. Cuando te acostumbras a este mecanismo, te das cuenta de lo engorroso que es utilizar una rueda de ajuste. La zapata es de metal, excepto en el modelo para Sony, donde es de plástico.

Hay dos elementos constructivos mejorables. Por un lado, la tapa del compartimento de las pilas, que tienes que desmontar en cada cambio. No es que sea algo dramático, pero preferiría que esta tapa fuera abatible y quedase unida al cuerpo. De este modo no se pierde nunca.

El segundo aspecto mejorable tampoco es dramático, pero me parece menos comprensible, porque es un paso atrás. El USB tipo C para renovar firmware y el puerto de sincronización de 2,5 mm, situados en uno de los laterales, estaban protegidos por una cubierta de goma en la primera versión. En esta segunda la tapa ha desaparecido y los puertos han quedado a la intemperie. Las cubiertas de goma, a veces, no tienen demasiada durabilidad, pero lo más ortodoxo hubiese sido tratar de mejorar la calidad de la tapa, en vez de cortar por lo sano y quitarla.

Puerto de sincronización y USB

El Xpro II pesa 13 gramos más que su predecesor y es ligeramente más grande. La diferencia es tan pequeña que ni se nota. Desde luego, no te va a suponer un cambio si te pasas de la primera a la segunda versión. Existen otros disparadores más compactos y ligeros, en algunos casos porque utilizan pilas AAA, algo que repercute negativamente en la autonomía. Este Godox se alimenta mediante 2 pilas AA.

4. Funciones adicionales

Ofrece soporte para sincronizar a alta velocidad (hasta 1/8.000) y a la cortina trasera. Entre sus numerosas funciones figuran el bloqueo de la exposición, la asistencia al AF, el control de la luz de modelado, la regulación del zoom (auto o 24 a 200 mm) y de los avisos sonoros.

El modo TCM bidireccional realiza una conversión instantánea entre TTL y manual. Te puede resultar muy útil cuando llegas a un entorno abierto donde quieres trabajar en manual. Simplemente tomas como punto de partida la medición automática TTL del dispositivo, la conviertes a manual y a partir de ahí la vas ajustando, si es necesario. Esto te permite adaptarte con rapidez a las condiciones de luz ambiental.

En este nuevo modelo la función TCM requiere un paso adicional que no era necesario en el anterior, ya que tienes que elegir desde el menú el flash que estás utilizando. Aunque esto pueda mejorar la precisión de la conversión, considero que habría sido mejor simplificar el flujo de trabajo evitando tener que realizar esta configuración.

Otra novedad del trigger, muy habitual por cierto en las luces continuas, es su conexión bluetooth. Posibilita el control remoto de los diferentes ajustes desde el móvil con la ayuda de la herramienta Godox Flash App. Me parece que es más rápido e intuitivo realizar las configuraciones directamente desde el transmisor, que cuenta con una pantalla y un panel bien diseñados, pero no está de más tener esta opción adicional.

Pantalla y panel de control

5. Accesorios

Viene con un manual de instrucciones en inglés y chino. Es lo habitual, pero ya va siendo hora de que en Godox tomen nota de Neewer y empiecen a traducir sus manuales al castellano.

Características

  • Dimensiones: 9,5 x 6,2 x 4,9 cm.
  • Peso: 93 g.
  • Modos: manual, TTL y multi.
  • Alcance: 100 m.
  • Canales: 32.
  • Grupos: 16.
  • Alimentación: 2 pilas AA.
  • Sincronización a alta velocidad: sí.

Compatibilidades

Dispone de versiones para Canon, Nikon, Sony, Fujifilm, Leica, Olympus y Panasonic. Estas dos últimas tienen un modelo común, designado con la letra O. Sigue sin estar disponible para Pentax. El X2T sí da soporte para esa marca, pero no para Leica.

Es compatible por radiofrecuencia con flashes y dispositivos de la serie X de Godox. Con el receptor X1R es posible utilizar flashes de otras marcas, como el Canon 600EX-RT o el Nikon SB-5000.

Opinión final

5 estrellas

Desde su lanzamiento, el Xpro se convirtió en uno de los productos más valorados de Godox y ha funcionado muy bien a nivel de ventas, algo que no todos los fabricantes logran incluso con buenos dispositivos para iluminación fotográfica. Una de las grandes claves ha estado en un precio ajustado al rendimiento, algo que mantiene la segunda versión, pese a ser un poco más cara.

El Xpro II es el disparador estrella de Godox. Aporta las funcionalidades propias de un trigger de gama alta. Su construcción no es la de un producto de primera marca, pero es notable, con detalles como la palanca de bloqueo de la zapata, una de las principales mejoras de este modelo.

Incluso con lo avanzado por esta versión hay algún aspecto mejorable. No ha sido buena idea dejar sin protección los puertos laterales y la tapa del compartimento de las pilas sigue sin ser abatible, por lo que es necesario desmontarla para insertar las pilas. Hay que decir, eso sí, que la duración de las pilas AA es muy alta en cualquier disparador, de modo que no hay que hacer demasiados cambios. No obstante, eso no quita para que sea un detalle que se podría haber mejorado.

Entre las ventajas del transmisor, aparte de un equilibrio entre precio y calidad más que bueno, está su distintivo diseño, que permite un cómodo manejo gracias a la disposición de los botones en el panel y a la estructuración de la información en su amplia pantalla retroiluminada. Asimismo, proporciona sincronización a alta velocidad y todas las funcionalidades que puedes esperar en un emisor, algunas tan útiles como el escaneo de canales -que no traía la primera versión- o el modo de conversión TCM.