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Neewer Z2PRO

5

Neewer Z2PRO

Nuestra valoración
Nota: 5 / 5
Ventajas
  • Luz suave proporcionada por su cabezal circular.
  • Buena potencia.
  • Batería de litio mejorada.
  • Completo sistema de radiofrecuencia.
  • Sincronización a alta velocidad.
Desventajas
  • Amplitud del zoom.

Review

1. Introducción

Con este Z2PRO son dos las versiones que Neewer ha lanzado del mismo flash en poco tiempo. El Z2 ya era muy completo, con la evolución que presentó con respecto al Z1, pero siempre es bienvenido todo lo que sea mejorar sin que se dispare el precio, cosa que no ha sucedido.

¿Qué mejoras aporta el Z2PRO? Aunque no ha supuesto un cambio drástico, sí que trae unos cuantos cambios significativos.

  • Batería de litio: esto es algo que suele mejorarse de unas versiones a otras. En esta ha pasado de 2.600 mAh a 3.000 mAh. La velocidad de reciclado sigue siendo la misma, pero la autonomía sube en torno al 25 %.
  • Sistema de carga: este modelo PRO prescinde de la base de carga, porque tiene un puerto USB que permite cargar la batería conectándola directamente a la corriente.
  • Versión con zapata para Fujifilm. Se suma a las compatibles con Canon, Nikon y Sony.
  • Tubo de cuarzo mejorado para ofrecer una mayor durabilidad.
  • Modo esclavo compatible con el sistema X de Godox.

La principal limitación de los flashes de cabezal circular está en el zoom. Aquí se mantiene el rango de 28 a 105 mm. Esta es una restricción que viene dada por la propia forma del cabezal, cuya finalidad está en repartir el haz de luz de manera natural, proporcionando bordes muy suaves, en vez de concentrar la luz en el centro. No sé si en algún momento llegaremos a ver un flash de este tipo que llegue a 200 mm, una distancia que alcanzan muchos de antorcha rectangular.

2. Potencia y cabezal

Neewer, en sus flashes circulares, no proporciona el dato del número de guía, sino la potencia. Aunque no sé exactamente el motivo, entiendo que es algo meramente comercial. El número de guía siempre se mide en la posición de zoom más favorable para que sea lo más alto posible. En el Neewer Z760, por ejemplo, se mide a 200 mm, mientras que aquí el máximo son 105 mm y con ese criterio sale perdiendo.

La potencia en vatios es un dato que no depende de los factores que condicionan el número de guía, no obstante, tampoco es un valor exacto si lo que queremos es conocer la intensidad de salida. Me explico: dos flashes con los mismos vatios, pero de distintos modelos o marcas, pueden dar intensidades lumínicas diferentes, ya que los vatios se refieren a la energía consumida y no a la luz aportada.

No tenemos un valor absoluto que facilitaría la comparación. Supongo que si estuviese todo claro no sería necesario leer reseñas como esta. Lo que puedo decirte sobre la potencia del Z2PRO, que se mantiene en 76 W, es que no se queda atrás en relación a otras características. De hecho, es uno de los puntos fuertes de este Neewer.

El rango de zoom, como decía en la introducción, va de 28 a 105 mm. Puede regularse de forma manual o automática. Yo siempre utilizo este último modo en mi flash, ya que normalmente lo uso para fotografía de eventos, donde no suele sobrar el tiempo para hacer ajustes. La ventaja del modo manual está en que te permite jugar con la luz. Imagina que estás haciendo un retrato a 85 mm. En esa situación obtendrías resultados muy diferentes si ajustas el zoom a 28 mm o a 105 mm. En la primera posición iluminarías más el fondo y a 105 mm acentuarías más las sombras, lo que podría darte un efecto interesante.

Se mantiene el giro del cabezal de la versión anterior, de -7 a 120 grados en vertical y de 330 grados en horizontal. No sé si algún fotógrafo puede echar en falta un giro completo. Yo al menos no, lo que sí echo de menos es la típica tarjeta reflectora extraíble de los flashes de cabeza rectangular. En este caso, por la forma de la antorcha, no tiene ni reflector ni difusor gran angular integrados, pero hay modificadores externos -no incluidos entre los accesorios- que ayudan a modelar la luz.

3. Modos de configuración

Como cualquier flash de gama media-alta da soporte para los modos TTL, manual y multi. En TTL integra la clásica compensación de la exposición en ±3 EV. En modo manual la intensidad se establece con pasos de 1/10, más finos de lo común, que es 1/3. El rango de potencia va de 1/1 a 1/256.

Otro punto fuerte del Z2PRO está en su versatilidad a nivel inalámbrico. El sistema Q de Neewer se lanzó con muy pocos productos. Al fin y al cabo, por algún sitio hay que empezar. Pero de entrada estaba tan por detrás del sistema X de Godox en el que se basa, que al principio tenía mis dudas de que consiguieran hacerle la competencia, sin embargo, han dado en el clavo con cada producto que han lanzado.

Aunque sigan sin tener tanta variedad como Godox, ahora es más que suficiente para montar un buen equipo inalámbrico, ya sea con flashes de zapata o de estudio. Y ahí juega un papel importante el completo disparador QPro.

Sistema Q de Neewer

Te comento un poco las características que puedes encontrar en la información comercial. Tiene 4 grupos (A-E) y 32 canales, con una función adicional de escaneo para detectar los canales más y menos saturados. Asimismo, dispone de un ID de 01-99, que reduce al máximo el riesgo de interferencias. Afortunadamente, permite combinar grupos en manual y TTL, algo que hace unos años era un lujo al alcance de unos pocos modelos. Ahora, por contra, hubiese sido una decepción que este flash no admitiera grupos configurados en distintos modos.

La novedad inalámbrica del Z2PRO está en su modo RX, que se activa desde una opción del menú denominada RX COMPAT. Con esta función se puede usar el flash como esclavo con el sistema de radiofrecuencia X de Godox. Se puede activar, por tanto, desde un flash de esta marca o con disparadores como el Godox Xpro II. Lo que no puedes es utilizar los sistemas Q y X a la vez.

Hay fotógrafos que se han pasado a Godox o Neewer atraídos por sus sistemas inalámbricos. ¿Qué sistema es mejor? Como decía antes, Godox tiene más productos, pero a nivel de funcionamiento están al mismo nivel. A fin de cuentas, Neewer está descaradamente basado en Godox. Este flash, por cierto, no prescinde de los esclavos ópticos S1 y S2, que permiten, por ejemplo, combinar el Z2PRO con productos de otras marcas no compatibles por radiofrecuencia. La señal infrarroja, eso sí, es mucho menos efectiva.

4. Diseño y construcción

No hay cambios en el diseño. Tampoco eran necesarios, a mí al menos me gusta la estética de este flash, con su distintiva franja vertical en el frontal para la luz de ayuda al AF y su amplia pantalla. Esta última fue una de las grandes aportaciones del Z2. También cambió el color del fondo de azul a negro.

La pantalla presenta un buen contraste y legibilidad. Me resulta muy intuitivo lo que veo en su interfaz, donde el dato de la potencia manual o de la compensación TTL es muy visible dentro de un semicírculo, que ocupa buena parte de la pantalla. Entre la información mostrada no falta el práctico indicador de carga de la batería.

Pantalla

El panel de control consta de una línea de cuatro botones de función debajo de la pantalla y dos grupos de botones circulares a cada lado del dial. Como en cualquier flash con muchas funcionalidades lleva un poco de tiempo aprender a manejarse con fluidez. Ayuda bastante un interruptor en el lateral para cambiar con rapidez entre TTL y manual.

La calidad constructiva es buena para su precio. Un flash Canon es más robusto, eso está claro. Aquí el quid de la cuestión está en la relación calidad-precio y ahí va bien, gracias a detalles como el sistema de bloqueo de su zapata de metal, con botón de liberación rápida. Cada vez se ven menos las antiguas ruedas, que a veces no ajustaban del todo. A mí me dieron algún susto en su momento. Con un mecanismo de bloqueo por palanca sabes al 100 % que el flash está estable sobre la cámara. Además, es un mecanismo más rápido.

En un lateral, protegido por una tapa común, hay un puerto de sincronización y una entrada USB tipo C para actualizar el firmware. Eso no ha cambiado, ni tampoco el peso y las dimensiones, que son idénticas a las del Z2.

5. Reciclado y autonomía

Al principio comentaba que la batería de litio de 2.600 mAh, heredada del Z1, ha dado paso a una más potente de 3.000 mAh. Eso conlleva que los 480 destellos al máximo de intensidad de la primera versión aumenten a 600 disparos teóricos en este modelo PRO. Esto se agradece en reportajes sociales o que conlleven usos prolongados. Un flash con autonomía da sensación de seguridad y te permite centrarte en tu trabajo. Eso no quita para tener una batería de repuesto si lo usas en un ámbito laboral.

El tiempo de reciclado no ha variado, sigue siendo de 1,5 segundos. Este dato hace referencia al intervalo que tarda en estar disponible después de un disparo a la máxima potencia. Así es como se hace la medición en cualquier flash, eso sí, con las pilas o la batería al tope de carga. Lo bueno de las baterías de litio es que las velocidades de reciclaje permanecen bastante estables a medida que la carga va disminuyendo.

Hay un dato proporcionado por el fabricante que me ha llamado mucho la atención. Según Neewer, el flash soporta 100 disparos seguidos al máximo de potencia. Este es un valor comprobado en un laboratorio, no en una boda en pleno verano en algún sitio del sur de España, donde me da que la protección térmica se activaría antes, pero no deja de ser un dato bastante sorprendente.

Otra característica especial de este modelo es la durabilidad de su tubo de cuarzo mejorado, que teóricamente alcanza unos 100.000 destellos. Esto no deja de ser algo orientativo y, desde luego, no se puede verificar al revisar un flash, pero es la primera vez que veo un dato de este tipo.

Esta información sobre la durabilidad, aun sin poder verificarla, la valoro como algo positivo, teniendo en cuenta que hace unos años se cuestionaba la fiabilidad de los flashes de fabricantes chinos con algunas quejas que no carecían de fundamento. Era frecuente, por ejemplo, que se rompiera con facilidad la tapa del compartimento de las pilas. En este caso la batería se inserta fácilmente en su correspondiente hueco y hay un botón de liberación para su extracción.

6. Funciones adicionales

El flash permite rellenar sombras en días con sol con su sincronización a alta velocidad, hasta 1/8000. Asimismo, sincroniza a la cortinilla delantera y trasera. En las siguientes imágenes puedes ver la diferencia entre una fotografía exterior sin relleno de sombras y otra con flash directo con la sincronización a alta velocidad activada.

La luz de modelado tiene 2 W de potencia y se regula mediante 10 pasos. Aporta una iluminación bastante cálida con su temperatura de color de 3.300 K. Por otro lado está el haz de asistencia al autoenfoque, que afortunadamente es independiente de la iluminación de modelado. Comento esto porque algunos flashes con led de modelado han prescindido del clásico infrarrojo para el AF. Esto me parece un gran error, ya que el infrarrojo es mucho más efectivo y discreto.

Entre las características adicionales también destaca la función TCM, que antes era realmente inusual, exclusiva de disparadores muy caros de primeras marcas. La primera vez que vi esta función en un flash fue al revisar el Godox V860III. Lo que hace es convertir la medición TTL a manual, lo cual resulta muy práctico, pues te da una base sobre la que ir ajustando la intensidad, en vez de partir de cero cuando llegas a un sitio nuevo.

Siempre me gusta comentar o por lo menos mencionar todas las funciones adicionales, aunque vengan en la información comercial. El objetivo de estas reseñas es dar una visión completa, así es que enumero el resto de características que, por cierto, son las habituales: horquillado, bloqueo de la exposición, aviso sonoro de disponibilidad, ahorro de energía y protección térmica. La duración del destello va de 1/180 a 1/20.000 segundos.

7. Accesorios

El producto viene en la caja con la batería, un cable de carga USB tipo C, un soporte para usar el flash como esclavo y una funda de nailon. El manual de usuario está traducido al español. Lo he visto por encima y la traducción me parece bastante buena.

Accesorios

Características

  • Dimensiones: 20,6 x 7,6 x 7,6 cm.
  • Peso (con batería): 580 g.
  • Potencia: 76 W.
  • Modos: manual, TTL y multi.
  • Maestro: radiofrecuencia.
  • Esclavo: radiofrecuencia y óptico.
  • Giro: vertical (-7 a 120°) y horizontal (330°).
  • Zoom: 28-105 mm.
  • Tiempo de reciclado: 1,5 segundos (batería de litio).
  • Sincronización a alta velocidad: sí.

Compatibilidades

Neewer sigue en este punto el camino marcado por Godox. Aún no alcanza la compatibilidad multimarca de su principal rival, pero la ha mejorado en este modelo con la incorporación de una versión para Fujifilm, que se une a las que ya existían para Canon, Nikon y Sony. Es compatible con cámaras de todas estas marcas, excepto con la Canon RP R50 y la Nikon D810.

Opinión final

5 estrellas

Este Z2PRO es el flash más completo de Neewer en este momento. No supone un gran cambio en relación al modelo anterior, pero incluye una serie de pequeñas mejoras que, si las sumas todas, no son nada desdeñables. La más destacada es la batería de litio, que ha pasado de 2.600 mAh a 3.000 mAh, lo que contribuye a incrementar la autonomía.

En la introducción hablaba del limitado zoom de los flashes de cabezal circular. Este tiene un rango de 28 a 105 mm, más o menos el mismo que el de otros modelos de este tipo. Si vas a utilizarlo con un teleobjetivo largo, tal vez te interese más un flash clásico con antorcha rectangular como el Neewer Z760. Pero en retratos, en fotografías con objetivos todoterreno como el 24-105 mm o con teleobjetivos cortos, esta limitación no supone un problema.

Entre los puntos fuertes del Z2PRO destaco algunas características generales. La primera, cómo no, está en el suave haz de luz que proporciona la forma circular de su cabezal. Otros aspectos destacados proceden de su potencia y de funciones adicionales como la sincronización a alta velocidad o el modo TCM. Su batería de litio es la más eficiente que Neewer ha lanzado al mercado hasta la fecha. Y no puedo dejar atrás su completo sistema de radiofrecuencia Q y la novedosa integración de un esclavo compatible con el sistema de radio de Godox.