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Neewer Z2

5

Neewer Z2

Nuestra valoración
Nota: 5 / 5
Ventajas
  • Innovador diseño con antorcha circular.
  • Potencia.
  • Batería de litio.
  • Radiofrecuencia.
  • HSS.
Desventajas
  • Cobertura de zoom.

Review

1. Introducción

A primera vista, me llaman la atención de este Neewer su considerable tamaño y su bonito diseño. El Z1 era un clon del Godox V1, pero con esta segunda versión Neewer se desmarca con una estética rompedora, diferente a la del Godox V1Pro. El desarrollo de ambos productos va ahora por caminos diferentes, tras comenzar en el mismo punto. No obstante, mantienen muchas características similares y la opción de Neewer sigue siendo más económica.

El Z2 mejora algunos aspectos de su predecesor. Su diseño se ha renovado por completo, tanto el frontal, donde ahora destaca su doble led, como la parte posterior con su vistosa pantalla.

Lo que no se ha corregido es el limitado rango de zoom de la primera versión. Aparte de esto, se trata de un flash con unas completas prestaciones y una batería de litio integrada, ideal para aficionados exigentes y profesionales que prefieran ahorrarse dinero a comprar un producto de primera marca.

2. Potencia y cabezal

En vez de proporcionar el número de guía, por algún motivo Neewer ha preferido dar el valor de la potencia en vatios, al estilo de los flashes de estudio. La intensidad lumínica es de 76 W. Echo en falta el dato del número de guía, porque viene bien como referencia rápida para hacer comparativas, aunque sea un valor que dependa de la distancia focal utilizada para la medición. De todas formas, venga reseñada de un modo u otro, la potencia de este Z2 es alta.

No va sobrado de rango de zoom, como comentaba en el apartado anterior. Esta es, en realidad, una característica heredada del Godox V1, que tampoco ha sido corregida en el V1Pro. El Neewer cubre un intervalo focal de 28 a 105 mm. Esto no significa que a 135 o 150 mm no puedas disparar el flash, sino que no se va a distribuir la iluminación de forma tan precisa como en una distancia que esté dentro de su rango de cobertura.

Uno de los aspectos más llamativos de este modelo es su cabezal circular, un diseño que fue originalmente lanzado por Profoto. Este tipo de antorcha distribuye la luz de un modo muy natural y los bordes del destello resultan más suaves. El cabezal del Z2 brinda iluminación de rebote, mediante un giro de 330 grados en horizontal y de -7 a 120 en vertical. Lo que no trae, debido a su forma, es la típica tarjeta reflectora ni el difusor extraíbles de las antorchas rectangulares. Para suavizar la luz hay que usar un difusor externo.

3. Modos de configuración

En TTL es compatible con Canon, Nikon y Sony. En este modo, como no podría ser de otra forma, es posible compensar la exposición en ±3 EV. En manual la potencia se regula a través de un intervalo de 1/1 a 1/256, con pasos finos de 1/10.

Dispone de radiofrecuencia integrada como maestro y esclavo. Cuenta con 4 grupos (A-D), 32 canales y un identificador de 01-99. Además, tiene una función de escaneo de canales, de modo que limita al máximo cualquier posible interferencia.

El sistema Q de radio de Neewer está basado en el de Godox. Aunque no tiene tanta variedad, cada vez es más completo, ya que ofrece todo lo que puedes necesitar para lograr un buen rendimiento inalámbrico. Desde el QPro puedes controlar este Z2 entre otros dispositivos. Y desde el Z2, a su vez, se pueden disparar otros flashes que integren el sistema Q, cuyo rango máximo -según Neewer- es de 100 metros sin obstáculos.

Dispositivos compatibles con el QPro

Aparte de radiofrecuencia, aporta los esclavos ópticos S1 y S2. Ni que decir tiene que la comunicación infrarroja es mucho menos eficiente, pero esos esclavos están ahí por si usas un maestro sin radiofrecuencia o sin el sistema de radio de Neewer.

4. Diseño y construcción

Una de las grandes innovaciones de esta versión es su pantalla. Aparte de ser amplia, muestra la información desde una interfaz gráfica más avanzada y muy legible, dando un salto de calidad con respecto a las clásicas pantallas de fondo verde. Presenta los distintos datos de una manera muy visual, especialmente la potencia, y no falta el indicador del nivel de batería.

El cuadro de mandos también es diferente al del modelo anterior y al del Godox V1Pro. Los botones están organizados de forma perfectamente simétrica. El dial central facilita la regulación de los distintos ajustes.

Pantalla y panel de control

Si ya de por sí son llamativos los flashes con cabezales circulares, este lo es aún más con su diseño. En cuanto a su calidad constructiva, hay que decir que es de notable. No puedes esperar la robustez o la suavidad en los acabados que, por ejemplo, te da Canon, eso está claro. Sin embargo, no porque sea un producto de un fabricante chino es de poca calidad. De hecho, no es barato. Godox y Neewer lo que han hecho ha sido ocupar el espacio que antes tenía la marca alemana Metz, ofertando la mejor relación calidad-precio.

Este dispositivo tiene detalles muy bien pulidos, como el mecanismo de cierre de la zapata y la palanca de bloqueo con botón de liberación rápida. El fabricante ha incorporado en el lateral un interruptor para cambiar rápidamente de TTL a manual. Este botón recuerdo haberlo visto por primera vez en el Godox V860III. Es un botón que integra la función TCM, que convierte la medición TTL a manual, algo muy útil como punto de partida sobre el que ir regulando la intensidad manual, cuando te dispones a trabajar en un entorno nuevo, donde aún no controlas la luz.

El producto es voluminoso y pesa 580 gramos con batería, 50 gramos más que la primera versión. Está por encima de la media, tanto en tamaño como en peso, pero no es algo desorbitado.

En el lateral donde está el interruptor TCM hay también dos terminales cubiertos por una tapa. Uno de ellos es un puerto USB tipo C para actualizar el firmware y el otro una entrada de sincronización de 2,5 mm.

5. Reciclado y autonomía

Mantiene la misma batería de litio de 2.600 mAh que utiliza el Z1. Esta batería se ensambla en un hueco sin tapa que hay en el cuerpo del flash y se extrae pulsando un botón de liberación. El tiempo de carga es de unas tres horas y media.

Con esta fuente de alimentación, cada vez más común, el Z2 proporciona un muy buen rendimiento. Solo tarda en volver a estar disponible 1,5 segundos, después de un disparo al máximo de potencia, y su autonomía es de 480 destellos al tope de intensidad. Son valores que lo convierten en una opción idónea para reportajes sociales o fotoperiodismo.

6. Funciones adicionales

Sincroniza a alta velocidad, permitiendo rellenar sombras en días soleados. Igualmente sincroniza a la primera y segunda cortina. Otras funciones adicionales son horquillado y bloqueo de la exposición, avisos sonoros o apagado automático. La duración del destello va de 1/180 a 1/20.000 segundos.

Mención aparte merece la luz de modelado, que tiene su propio botón en el panel. Consta de dos lámparas led, organizadas en vertical, que permiten previsualizar el efecto de la luz y las sombras, algo muy típico de la fotografía en estudio. Lo más novedoso es que cada lámpara se puede regular de forma independiente, en 10 niveles. La potencia total es de 2 W y la temperatura de color de 3.300 K. Ten en cuenta que si esta luz se usa de forma continuada, la unidad se puede sobrecalentar. Su autonomía no es, ni mucho menos, la de un flash de estudio que cuente con un ventilador interno.

La versión anterior ya tenía luz de modelado, pero en esta es más visible en el frontal. Algunos fabricantes están utilizando este tipo de luces led para sustituir al infrarrojo de ayuda al autoenfoque, lo cual me parece un gran error, ya que un led no es tan discreto como el infrarrojo. Por suerte, no es algo que suceda en este modelo, donde conviven los dos sistemas, cada uno con su función.

7. Accesorios

Viene con una batería de litio, una base de carga USB, un cable USB, un enchufe, un soporte, una funda protectora de nailon y una gamuza de limpieza.

Las instrucciones están en español, entre otros idiomas. El manual es bastante preciso, sin necesidad de ser demasiado extenso.

Accesorios

Características

  • Dimensiones: 20,6 x 7,6 x 7,6 cm.
  • Peso (con batería): 580 g.
  • Potencia: 76 W.
  • Modos: manual, TTL y multi.
  • Maestro: radiofrecuencia.
  • Esclavo: radiofrecuencia y óptico.
  • Giro: vertical (-7 a 120°) y horizontal (330°).
  • Zoom: 28-105 mm.
  • Tiempo de reciclado: 1,5 segundos (batería de litio).
  • Sincronización a alta velocidad: sí.

Compatibilidades

Está a la venta con tres versiones diferentes, mediante las que ofrece compatibilidad con Canon, Nikon y Sony.

Se comunica por radiofrecuencia con los dispositivos que integran el sistema Q de Neewer, entre ellos, el trigger QPro o el Z1.

Opinión final

5 estrellas

Hacer una review requiere muchas horas, pero es un trabajo satisfactorio cuando dedicas tiempo a un producto de estas características. El Z2 tiene varios aspectos innovadores en relación a la primera versión, que ya era buena. Se sitúa dentro de la gama media-alta y, aunque no sea barato, se vende a un buen precio para todo lo que ofrece.

Esperaba que en esta segunda versión se ampliase el rango de zoom. Parece que el fabricante no lo ha considerado una prioridad y ha mantenido la cobertura de 28 a 105 mm. El rango tampoco se ha ampliado en el V1Pro, su rival directo en Godox. Incluso el bastante más caro Profoto A10 tiene un zoom limitado, de modo que si buscas un flash de cabezal circular, debes tener en cuenta esta desventaja.

Entre sus ventajas hay unas cuantas reseñables. Cabe destacar su novedoso diseño, la manera en que distribuye la luz con su cabezal circular, su potencia y su sincronización a alta velocidad, una función que no podía faltar en un producto de estas características. Lo más distintivo de este Neewer, aparte de la antorcha, es el interesante sistema de radiofrecuencia que integra y su batería de litio, que proporciona un gran rendimiento en cuanto a autonomía y velocidad de reciclado.