- Precio.
- Potencia.
- Comunicación inalámbrica por radiofrecuencia.
- Batería integrada.
- Sin TTL.
- Sin puerto para renovar el firmware.
Review
1. Introducción
El flash más vendido de Godox y su buque insignia es el V860III, pero la marca también tiene otras opciones muy interesantes. La más similar al V860III es este V850III que voy a revisar a lo largo de este artículo.
La principal diferencia entre ambos flashes está en que el V850III no cuenta con modo TTL y, por ese motivo, es más económico. La idea de Godox es ajustarse al bolsillo y a las necesidades de cada fotógrafo. Si quieres ahorrarte dinero y te manejas bien en manual, deberías considerar este V850III, que igualmente se alimenta mediante una batería de litio, así es que no solo es adecuado para aficionados, sino también para profesionales. Aunque, yo al menos, no haría un reportaje social en manual, pero en cuanto a velocidad de carga y autonomía el producto va sobrado.
En relación a la versión anterior no hay grandes cambios, aunque trae novedades significativas, como un cuadro de mandos más intuitivo o una nueva batería intercambiable con la utilizada por el V860III y el V1.
2. Potencia y cabezal
Hay dos datos de potencia que ofrece Godox. Por un lado, nos da el número de guía, que es de 60 medido a ISO 100. Y, por otro, nos proporciona la intensidad lumínica equivalente, que es de 76 Ws. El número de guía es un indicador con el que todos los fotógrafos estamos mucho más familiarizados. En todo caso, se trata de un valor de potencia alto, que te permite iluminar escenas amplias y fotografiar sujetos que estén a una cierta distancia.
En cobertura de zoom tampoco se queda atrás, ya que abarca un rango de 20 a 200 mm. El cabezal rota en vertical de -7 a 120 grados y en horizontal hasta 330 grados, posibilitando el rebote de la iluminación en paredes y techos. El giro es diferente al del modelo anterior, cuya antorcha rota hasta 90 y 360 grados. Esto también se ha modificado en la tercera versión del V860III. Se ve que es la nueva línea marcada por Godox y lo cierto es que, a efectos prácticos, no supone un gran cambio
En la antorcha hay una tarjeta y un panel extraíbles, dos imprescindibles en cualquier flash. Estos elementos contribuyen, al igual que la iluminación de rebote, a restar dureza al destello.
3. Modos de configuración
La potencia de salida se regula desde un intervalo de 1/1 a 1/128, con incrementos finos de 1/3. En total son 22 pasos. Aquí el V860III está un poco por delante, porque permite llegar a 1/256 y sus ajustes finos son de 1/10. Aparte de modo manual, el producto analizado dispone de multi para fotografía estroboscópica.
El V850III funciona como transmisor y receptor inalámbrico. De hecho, aquí está uno de sus puntos fuertes, ya que integra el completo sistema de radiofrecuencia de Godox. Eso significa que puede combinarse con una amplia variedad de dispositivos, tanto disparadores como otros flashes, hasta una distancia máxima teórica de 100 metros.
El número de grupos del modelo varía dependiendo de si actúa como emisor o receptor. Para la primera disposición cuenta con 4 grupos (A-D), mientras que si recibe señales, el número aumenta a 5 grupos (A-E). Además, tiene 32 canales y un identificador personalizado, de 01 a 99, para que no haya problemas de interferencias.
Aparte de radiofrecuencia, este Godox incluye los típicos esclavos ópticos S1 y S2. El segundo es el adecuado cuando el maestro está configurado en TTL, ya que ignora el predestello que realiza este modo. Ni que decir tiene que la frecuencia de radio es mucho más eficiente, sobre todo en días soleados o cuando hay obstáculos que dificulten la línea de visión directa que requiere la comunicación infrarroja. No obstante, estos esclavos están ahí por si acaso. Tal vez quieras disparar el flash desde una unidad maestra de otra marca.
4. Diseño y construcción
Como decía en la introducción, el panel de control es diferente al de versiones anteriores. Es casi el mismo que el del V860III, lo cual es una buena noticia. De hecho, es más intuitivo que en la versión II.
La pantalla está retroiluminada y muestra un icono con el nivel de carga de la batería, un valioso indicador del que carecían los flashes antiguos y que no tienen algunos recientes de gama baja. La pantalla estructura la información de una manera más sencilla que el V860III, no porque Godox haya utilizado un tipo de organización diferente, sino porque este modelo dispone de menos funcionalidades que su hermano mayor.
El diseño también va en sintonía con el V860III. Está claro que las últimas versiones de estos modelos se han desarrollado a la par. Los dos son igualmente sólidos, pero si nos fijamos en la zapata hay una diferencia significativa, ya que el V850III no se ajusta por medio de una palanca de bloqueo, sino que mantiene la rueda de ajuste. La inclusión de una palanca con botón de liberación rápida le hubiese dado un salto de calidad, pero el fabricante ha preferido mantener el precio a raya.
En uno de los costados hay un puerto de sincronización de 2,5 mm, protegido por una tapa. El V850III prescinde del terminal de la versión II para los receptores XTR16 y FTR16. Sin embargo, en cuanto a puertos, lo que más se echa en falta es una entrada USB para actualizar el firmware. Si hay una cuarta versión, debería ser un imprescindible.
Pese a sus carencias, el V860III marca las diferencias con respecto a la mayor parte de flashes del mercado al integrar una batería de litio. Este tipo de alimentación no solo es más cómoda y económica que las pilas, sino que repercute en una excelente autonomía y unos rápidos tiempos de carga, algo particularmente útil en el ámbito profesional. En el siguiente apartado comento los valores que proporciona.
La batería es de 2.600 mAh, la misma que la utilizada por el V860III y el V1. Se inserta desde uno de los laterales, como puedes ver en la imagen de más abajo. Para extraerla hay un botón de liberación justo al lado.
5. Reciclado y autonomía
Los flashes de esta potencia que utilizan pilas suelen tardar de 2,5 a 3 segundos en reciclar si son de gama alta. Eso con pilas alcalinas, con recargables se reduce el tiempo, pero difícilmente baja de los 2 segundos. Me refiero tras un disparo al máximo de intensidad, que es como se mide este intervalo. En el V850III el tiempo de recarga es de solo 1,5 segundos.
Cuando la velocidad de reciclado es buena, la autonomía también suele serlo. Según Godox, la batería de este dispositivo permite llegar a los 450 destellos, igualmente tras descargas completas.
Las baterías internas dan un rendimiento tan alto que lo lógico es que, poco a poco, sean el estándar que vayan adoptando los flashes de zapata. Canon ya lo ha hecho en sus dos últimos modelos, pero se venden a un precio muy elevado.
6. Funciones adicionales
Cuando se dispara desde alguno de los transmisores Godox compatibles, el producto sincroniza a alta velocidad, permitiendo el relleno de sombras en días soleados. Sin embargo, si está montado en la zapata, no cuenta con HSS. Aquí Godox también ha priorizado el precio de venta.
Otras características adicionales de la unidad son las siguientes: luz de asistencia al autoenfoque, aviso sonoro de disponibilidad, ahorro de energía, protección térmica y funciones personalizadas. La duración del destello está comprendida entre 1/300 y 1/20.000 segundos.
7. Accesorios
Viene acompañado de una buena funda acolchada de nailon, una batería, el cargador, un cable USB y un pie para usarlo fuera de la cámara. El manual de instrucciones está en inglés y chino.
Características
- Dimensiones: 7,1 x 19,9 x 6,0 cm.
- Peso (sin batería): 390 g.
- Peso (con batería): 500 g.
- Número de guía: 60.
- Modos: manual y multi.
- Maestro: radiofrecuencia.
- Esclavo: radiofrecuencia y óptico.
- Giro: vertical (-7 a 120°) y horizontal (0 a 330°).
- Zoom: 20 a 200 mm.
- Tiempo de reciclado: 1,5 segundos (batería de litio).
- Sincronización a alta velocidad: sí (desde un transmisor Godox).
Compatibilidades
Es compatible con cámaras de Canon, Nikon, Fuji, Pentax, Olympus, Panasonic y con cualquiera que tenga zapata universal. Esta es una ventaja de que solo funcione en manual.
De forma inalámbrica se comunica como emisor y receptor con otros flashes Godox con radiofrecuencia. Además, se puede controlar remotamente desde los disparadores X1, X2T y Xpro.
Opinión final
El V860III y el V850III tienen mucho en común, pero entre ambos existe un significativo salto de calidad. En el V860III se ha cuidado hasta el más mínimo detalle, mientras que en el desarrollo de esta tercera versión del V850III no se ha perdido de vista el precio y hay aspectos que no están tan depurados. Por ejemplo, el mecanismo de cierre de su zapata. O el hecho de que solo sincronice a alta velocidad desde un trigger.
Aparte de ese tipo de detalles menos pulidos, tiene dos inconvenientes: la carencia de un modo TTL y de un puerto que permita renovar el firmware. Teniendo en cuenta todo esto, si vas a apostar por Godox deberías preguntarte la importancia que tiene para ti disponer de TTL o de sincronización a alta velocidad -con el flash sobre la cámara-. Si son aspectos de los que puedes prescindir, te ahorras dinero con el V850III. En caso contrario tienes la alternativa de gastarte un poco más y disponer de todo con el V860III.
Una de las principales ventajas del modelo analizado está en su precio, que es muy competitivo tratándose de un flash con batería de litio, un tipo de alimentación que aumenta al máximo la velocidad de reciclado y la autonomía. Otra característica especialmente lograda es su integración de radiofrecuencia. El sistema X de Godox es tan potente que ha llevado a algunos fotógrafos a pasarse a la marca china. El producto destaca, además, por su buena intensidad de salida.