- Relación calidad-precio.
- Potencia.
- Radiofrecuencia.
- Sincronización a alta velocidad.
- Funcionalidades de gama alta, como TCM o escaneo de canales.
- Batería de litio.
- Sobrecalentamiento tras varios disparos a alta potencia.
Review
1. Introducción
En los últimos años los precios se han disparado por la inflación y no es tan fácil como antes encontrar flashes baratos de una cierta calidad. Además, muchos de estos flashes eran de Neewer, que ha subido el nivel y ya no busca destacar por ofrecer precios más bajos que el resto, sino en competir en relación calidad-precio directamente contra Godox.
En esa nueva línea se mueve el Neewer Z760, disponible con versiones compatibles en TTL con Canon, Nikon y Sony. Se trata de un flash con batería y con todas las características de un producto de gama alta, a un precio inferior a doscientos euros. Esa fórmula es la que convirtió en un éxito de ventas al Godox V860II. Luego llegó el V860III, que es mejor, pero al ser más caro no ha tenido tanto impacto en cuanto a ventas.
La serie Z de Neewer a la que pertenece el producto comenzó con el lanzamiento del Neewer Z1. Este modelo de cabezal circular, que es un clon del V1 de Godox, supuso un importante salto de calidad para Neewer. En algunos aspectos se ha tomado al Z1 como punto de partida para el Z760, aunque hay diferencias significativas entre ambos. La más evidente está en el cabezal del Z760, que no es circular.
2. Potencia y cabezal
Su potencia se ajusta al estándar para un flash de gama alta. Tiene un número de guía de 60, a ISO 100 y 200 mm, que equivale a una intensidad de salida de 76 W. Su cobertura de zoom también es muy amplia, de 20 a 200 mm. Justo ahí está la única limitación del más caro Z1, que abarca de 28 a 105 mm.
Para restar dureza al destello integra en el cabezal una tarjeta de rebote y un panel difusor extraíbles. Este último elemento, además, hace la función de gran angular, ampliando la cobertura de zoom a 14 mm.
Otro modo de suavizar la iluminación es rebotándola en paredes y techos, aprovechando el amplio giro del cabezal, que es de 330 grados en horizontal y de -7 a 120 grados en vertical. Los flashes más antiguos solían llegar hasta 90, pero el giro de 120 va siendo cada vez más habitual. Cuando rebotas la luz, el resultado está condicionado por el color de la superficie de rebote, que aumenta o reduce la frialdad de la imagen capturada.
Las siguientes fotografías están tomadas en TTL con flash de rebote. En la segunda varía el resultado con la utilización de la tarjeta reflectora.
Canon EF 85mm f/1.8 USM | 85 mm, ƒ/2.2, 1/100, ISO 400 + Flash TTL de rebote
Canon EF 85mm f/1.8 USM | 85 mm, ƒ/2.2, 1/100, ISO 400 + Flash TTL de rebote con tarjeta reflectora
3. Modos de configuración
La intensidad del destello se puede regular en TTL y manual. Como decía en la introducción, en TTL es compatible con Canon, Nikon y Sony. En este modo permite compensar la exposición automática en ±3 niveles.
En manual el rango está comprendido entre 1/1 y 1/256. La mayoría de flashes llegan hasta 1/128. Contar con un paso más, en realidad, no me parece demasiado importante, pero es un indicativo del cuidado que ha prestado el fabricante en este producto. Esto también queda reflejado en los finos incrementos de 1/10, frente al habitual de 1/3. Aparte de manual y TTL integra un tercer modo para fotografía estroboscópica.
En la siguiente fotografía el flash va directo y está configurado en TTL, sin compensar la exposición y sin ningún difusor para suavizar el destello.
Canon EF 85mm f/1.8 USM | 85 mm, ƒ/2.2, 1/80, ISO 400 + Flash TTL
Al realizar varias fotografías muy seguidas, especialmente a alta potencia, existe el riesgo de que surjan problemas de sobrecalentamiento en este Neewer. En intensidades medias todos los flashes dan un mejor rendimiento, porque optimizas su autonomía y sus tiempos de reciclado, con independencia de que vayan alimentados con pilas o con batería. En este caso, además, viene bien no excederse con la potencia o los disparos en ráfaga para que no se active la protección térmica y te quedes fuera de juego hasta que la unidad vuelva a su temperatura de uso.
Se comunica de forma inalámbrica por radiofrecuencia, como transmisor y receptor. Proporciona 4 grupos (A, B, C y D) y como esclavo añade uno más (E) si está controlado por un trigger de la serie Q de Neewer. Afortunadamente, permite combinar grupos en manual y TTL. El alcance teórico de la señal de radio es de 100 metros, sin obstáculos por medio. Para evitar interferencias incluye 32 canales y un identificador personalizado, de 01 a 99.
El sistema Q de Neewer es relativamente nuevo y no tiene la variedad de productos del sistema de radiofrecuencia X de Godox, aunque ya dispone de productos tan eficientes como el disparador Neewer QPro, el Z1 o el nuevo Z2, aparte de algunas unidades de estudio.
Neewer también ha integrado en el Z760 los típicos esclavos ópticos S1 y S2. Si el maestro lo configuras en TTL debes activar el S2. La radiofrecuencia es mucho más eficiente, sobre todo en días soleados o cuando la línea de visión entre maestro y esclavo pueda estar comprometida. No obstante, estos dos modos esclavos infrarrojos, de los que algunos fabricantes empiezan a prescindir, están ahí por si acaso.
4. Diseño y construcción
El diseño de la pantalla y del panel de control son idénticos a los del Z1. La pantalla LCD está retroiluminada y muestra un indicador de carga, un detalle que traen casi todos los flashes que van saliendo. El cuadro de mandos tiene una organización muy lógica, por lo que es normal que esté tomada del Z1. Consta de unos cuantos botones y lleva algo de tiempo irse familiarizando con su uso.
Puestos a pedir, un detalle que le daría un plus hubiese sido que estos botones estuviesen retroiluminados. Aunque esto ya sería rizar el rizo en un flash de este precio, puesto que ni siquiera cuentan con retroiluminación los mandos del nuevo Speedlite EL-5 de Canon.
El diseño me resulta agradable. Neewer sigue la tendencia generalizada de utilizar líneas redondeadas. Lo que despierta dudas en los productos chinos es la calidad constructiva. Aquí se nota la diferencia en comparación con un Canon o un Nikon. El Neewer Z760 no es tan suave como un producto de primera marca y se nota en el tacto. Pero eso no significa, ni mucho menos, que sea de mala calidad. De hecho, su construcción es notable.
Este Neewer no tiene nada que ver con aquellos flashes de hace unos años que simplemente eran aceptables y con los que había que tener mucho cuidado al cerrar la tapa del compartimento de las pilas, porque se solían romper por ahí.
En la zapata hay una palanca para el cierre, con un botón de liberación rápida. Este mecanismo es mucho más rápido y efectivo que una rueda de ajuste. Además, te proporciona la seguridad de que el flash está bien anclado a la cámara.
Justo encima de la zapata, donde otros flashes tienen la entrada para una batería externa, que aquí es innecesaria, se ubican un puerto PC de sincronización de 2,5 mm y un terminal USB tipo C para actualizar el firmware. Estas dos entradas está protegidas por la misma tapa.
En cuanto a peso y dimensiones se sitúa dentro de la media. Su peso con batería es de 530 gramos. Pesa exactamente lo mismo que el Z1 y el Godox V860III.
5. Reciclado y autonomía
Casi no hace falta decir que uno de los puntos fuertes de este producto está en su batería de litio de 2.600 mAh. La tendencia es que cada vez más flashes vayan integrando este sistema de alimentación. Incluso Canon ha conseguido fabricar un modelo con batería a un precio razonable con el EL-5, aunque solo es compatible para algunas cámaras sin espejo. Canon últimamente está dando la de cal y la de arena en cuanto a flashes se refiere.
Un buen flash, por ejemplo un Speedlite, te puede dar un excelente rendimiento con unas pilas recargables eficientes. Sin embargo, la batería es más cómoda y es lo que veremos en todos los flashes dentro de unos años. La batería en este Neewer va ensamblada en un lateral, adoptando el mismo sistema de Godox, y se extrae pulsando un botón que hay justo debajo. El diseño de este compartimento es más sofisticado en el Canon EL-5, donde se inserta dentro de un espacio cerrado por una tapa.
El fabricante da un tiempo de reciclado de solo 1,5 segundos y una autonomía de 480 destellos. Estos valores se miden siempre tras disparos al máximo de intensidad. Como decía antes, lo ideal -y lo más frecuente- es trabajar a intensidades medias. Así optimizas el rendimiento de la batería y, de paso, evitas posibles problemas de sobrecalentamiento que también te pueden surgir en un Canon o un Nikon, pero es más probable que se den en este Neewer.
6. Funciones adicionales
Sincroniza a alta velocidad, hasta 1/8.000, de modo que permite rellenar sombras en días soleados, algo que viene especialmente bien para retratos. En la siguiente imagen, tomada con esta función activada, el uso del panel difusor extraíble del cabezal ayuda a suavizar el destello.
Canon EF 85mm f/1.8 USM | 85 mm, ƒ/2.2, 1/400, ISO 100 + Flash TTL con panel difusor
Dentro de estas características adicionales hay una que me llama especialmente la atención por su utilidad y por no ser demasiado habitual. Me refiero a la función TCM, que convierte la medición TTL automática en manual, lo cual es muy útil como punto de partida en sitios donde no dominas la luz, porque te ahorra tener que hacer varios disparos de prueba para ir ajustando la exposición manual. Otro buen detalle es su escaneo de canales, que te aporta una referencia clara para reducir interferencias.
Asimismo, integra las clásicas características adicionales: luz de modelado, ayuda al autoenfoque -mediante un infrarrojo-, sincronización a la cortinilla delantera y a la trasera, horquillado, bloqueo de la exposición, aviso sonoro de disponibilidad y modo ahorro. El tiempo de destello va de 1/180 a 1/20.000 segundos.
7. Accesorios
Viene bien empaquetado en el interior de una caja que incluye una funda, un soporte para utilizarlo como esclavo, una base de carga, un cable USB, un enchufe y una o dos baterías dependiendo del paquete que compres. También trae un manual de instrucciones.
Características
- Dimensiones: 19,9 x 7,2 x 5,8 cm.
- Peso (sin batería): 405 g.
- Peso (con batería): 530 g.
- Número de guía: 60.
- Zoom: 20-200 mm.
- Giro: vertical (-7° a 120°) y horizontal (330°).
- Modos: manual, TTL y multi.
- Sincronización a alta velocidad: sí.
- Maestro: radiofrecuencia.
- Esclavo: radiofrecuencia e infrarrojos.
- Tiempo de reciclado: 1,5 segundos (batería de litio).
Compatibilidades
A continuación puedes consultar las cámaras compatibles con Canon, Nikon y Sony. Puede que haya otros modelos posteriores a la publicación de este contenido que igualmente sean compatibles, aunque no estén en este listado.
- Canon: 1D Mark III, 1DX, 5D Mark II/III/IV, 6D, 6D Mark II, 7D, 7D Mark II, 50D, 60D, 70D, 77D, 80D, 90D, 250D/SL3, 450D, 500D, 550D, 600D, 650D, 750D/T6i, 760D/T6s, 800D/T7i, 850D, 1100D, 1500D/T7, 2000D, 3000D/T100, 4000D, M6, R, R3, R5, R6 y R8. No funciona con la Canon RP R50.
- Nikon: D4, D5, D6, D60, D70S, D90, D100, D200, D300, D610, D700, D750, D780, D800, D850, D3100, D3200, D3300, D3400, D3500, D5000, D5100, D5200, D5300, D7100, D7500, Z5, Z6, Z6II, Z7 y Z7II. No es compatible con la D810.
- Sony: A1, A7, A7 II, A7 III, A7 IV, A7C, A7R II, A7R III, A7R IV, A7R V, A7S, A7S II, A7S III, A9, A9 II, A99, A350, A6000, A6100, A6400, A6500 y A6600.
Opinión final
Este es un flash con potencial más que suficiente para tener bastante recorrido. Ahora mismo hay varias opciones muy buenas, que igualmente ofrecen una óptima relación calidad-precio, pero Neewer ha conseguido fabricar un flash un poco más económico y ahí puede estar una de las bazas de este Z760, que está por debajo de la barrera psicológica de los doscientos euros.
El Neewer revisado es tan completo que no echas nada en falta y, sobre el papel, no tiene ninguna desventaja. Pero al usarlo se aprecia un riesgo superior a la medida a que se active la protección térmica, lo cual limita su uso en reportajes sociales o fotoperiodismo, dos modalidades que, sin ese contra, podría haber abarcado perfectamente. La clave está en cuidar la batería, en cogerle el punto, sin tratar de exprimirla más de la cuenta.
Ventajas tiene unas cuantas, ya que es potente, sincroniza a alta velocidad y supone una nueva incorporación para el cada vez más completo sistema de radiofrecuencia Q de Neewer. Entre los detalles que integra hay algunos tan útiles como el escaneo de canales o la función TCM. Y, por supuesto, hay que destacar el rendimiento que aporta con su batería de litio, proporcionando una alta autonomía y unos tiempos de reciclado no solo rápidos, sino bastante estables a medida que va disminuyendo la carga de la batería.